La novia y el novio en la playa

                      COMPRAVENTA DURANTE EL MATRIMONIO 

Los bienes que tuviese cada uno antes de casarse o que se compran bajo el régimen de separación de bienes serán propiedad de cada uno. Y si uno de los dos quiere comprarse una casa, lo puede hacer sin el consentimiento ni la firma de la pareja, salvo que quiera que la vivienda esté en proindiviso. En caso de que el matrimonio esté en separación de bienes, cualquiera de ellos puede vender una vivienda sin necesidad de contar con la firma del otro, salvo que se trate de la vivienda habitual, en cuyo caso es necesaria la firma de los dos para la venta.

En caso de estar casados en régimen de gananciales también es posible que cualquiera de los dos compre una vivienda sin la firma del otro. Para eso debe constar por escrito el régimen de gananciales y que la compra se hace con carácter ganancial, es decir, que el inmueble es propiedad de ambos esposos.

 

Si la compra de la casa se hace con dinero privativo de uno de los cónyuges y así se acredita, entonces el inmueble será privativo, segun establecio el Tribunal Supremo. El Supremo estima que, tras un divorcio, y la liquidación de gananciales, los bienes adquiridos por los esposos serán gananciales si consta la voluntad de ambos de atribuir carácter ganancial al bien adquirido. No asi, si uno de los cónyuges acredita que el precio se pagó con fondos privativos, tendrá derecho a exigir al otro el reintegro del importe actualizado, derecho de reembolso a su favor.

En caso de gananciales primero que hay que ver, si la vivienda a vender tiene carácter privativo o ganancial. Si uno de los esposos recibe en herencia un piso, podrá venderlo sin el consentimiento del otro, por ser privativo, aunque esté casado en gananciales, salvo que dicho inmueble constituya la vivienda conyugal”. Si la casa que se quiere vender es ganancial es necesario el consentimiento y la firma de los dos.

 

Artículo 1.320 del Código Civil establece que para disponer de la vivienda conyugal, aunque pertenezca a uno de los esposos, se requiere del consentimiento de ambos o autorización judicial, independientemente del régimen económico del matrimonio. Esto es debido a que protege por encima de todo los intereses familiares antes que los individuales. La legislación protege los intereses familiares, es decir, considera que estos son superiores a los individuales, tanto en el caso de un matrimonio casado. Dicho precepto legal pretende salvaguardar la vivienda familiar. El Tribunal Supremo avala esta misma posición defendiendo la protección de la vivienda familiar.